El pasado día 19 de septiembre, después de un par de días de lluvias, fuimos a la cola del pantano de Peña del Águila, junto al Castillo de Azagala, a comprobar si había comenzado la berrea. Parece ser que la misma idea que nosotros la tuvo bastante gente y debido a la concurrencia los ciervos se mantuvieron a cierta distancia. Así que no nos quedó más remedio que conformarnos con escucharlos tranquilamente sentados y admirar el impresionante atardecer.
Ya con la noche encima tuvimos una visita inesperada, al olor de la comida apareció un curioso zorro que venciendo el miedo consiguió llenar un poco el estómago. La historia completa del zorrillo la podéis ver en el blog de Victor.







