Después de cruzar el estuario del rio Sado nos dirigimos a Lisboa, solemos dejar la autocaravana junto a la torre de Belem, es un sitio tranquilo y bien situado para pasar la noche y siempre coincidimos con otros autocaravanistas. Llegamos al atardecer con el tiempo justo de hacer unas fotografías de los monumentos que están a su alrededor.

Torre de Belem, luna llena y crucero

Interior de la iglesia de los Jerónimos

Atardecer en el mar da palha


Terraza de restaurante, al fondo Los Jerónimos

Monumento a los descubridores