Llevamos ya siete días en Senegal, pero hasta ahora no hemos encontrado una conexión a internet aceptable para actualizar el blog. Para mantener el orden del viaje iremos subiendo las entradas cronológicamente.
Después de 12 horas de viaje, ya estamos en Senegal. Dakar es un puro caos, bocinas y tubos de escape, así que en seguida nos embarcamos hacia la Isla de Goree. Esta isla se encuentra a 30 minutos de la capital, y allí se puede encontrar toda la tranquilidad y sosiego de la que carece Dakar. En Goree no hay coches, está lleno de callejuelas repletas de buganvillas y niños corriendo de aquí para allá. Destaca sobre todo su magnífica arquitectura colonial, de gran valor histórico y artístico, como sus antiguos edificios, clave para el comercio atlántico de esclavos.
Después de 12 horas de viaje, ya estamos en Senegal. Dakar es un puro caos, bocinas y tubos de escape, así que en seguida nos embarcamos hacia la Isla de Goree. Esta isla se encuentra a 30 minutos de la capital, y allí se puede encontrar toda la tranquilidad y sosiego de la que carece Dakar. En Goree no hay coches, está lleno de callejuelas repletas de buganvillas y niños corriendo de aquí para allá. Destaca sobre todo su magnífica arquitectura colonial, de gran valor histórico y artístico, como sus antiguos edificios, clave para el comercio atlántico de esclavos.







